Suben a 20 los muertos por derrumbes en Río de Janeiro

En el séptimo día de búsquedas, los bomberos encontraron bajo los escombros el cuerpo sin vida de una mujer y subieron a 20 las víctimas fatales por el derrumbe de dos edificios en Río de Janeiro, informaron el jueves las autoridades.

Tres personas permanecen desaparecidas desde el colapso.

Más de 100 militares, dotados con perros rastreadores, drones y helicópteros, continúan las tareas de búsqueda en el lugar. Aunque el equipo de rescate mantiene abierta la posibilidad de encontrar cuerpos con vida, las posibilidades son escasas. El último rescate de un sobreviviente fue la noche del viernes.

El derrumbe afectó a dos edificios de cuatro pisos, que según el alcalde de Río de Janeiro, Marcelo Crivella, fueron construidos sin los permisos del gobierno en un área dominada por milicias y de “alto riesgo de deslizamiento”.

El accidente expuso la impotencia y falta de actuación del Estado en áreas dominadas por fuerzas paramilitares, un flagelo que en los últimos años creció en el estado de Río.

El jueves, grupos presuntamente vinculados a las milicias de la región intimidaron a un grupo de periodistas que trabajaba en el área del derrumbe. Tras el incidente, fue montado un cordón que impide a la prensa acercarse y la mayoría de los periodistas, intimidados, abandonaron el lugar.

Luego del derrumbe en Itanhangá, zona oeste de Río, algunos edificios colindantes fueron clausurados por la alcaldía. Y muchos vecinos del barrio, temerosos de que sus casas sean las próximas en caer, comenzaron a mudarse.

“El edificio donde vivo es bonito, pero no vale la pena correr ese riesgo. Voy a irme lo más rápido posible de aquí, no da para más”, dijo Jose Laecio, consultor y vecino de Itanhangá. “Después de los derrumbes, no es confiable estar aquí”.

Desde que se produjo el accidente, muchos comenzaron a abandonar el lugar. Según Iuri de Carvalho, chofer de mudanzas esta semana hubo un movimiento atípico de personas dejando el barrio. Sólo el jueves, él hizo tres mudanzas.

“Las personas están asustadas, con mucho miedo”, asegura de Carvalho.

En enero pasado, una operación de la Policía Federal y el Ministerio Público, conocida como “Los intocables”, desarticuló a los jefes de una banda compuesta por dos expolicías y otros miembros que actuaban en la región vinculados al negocio de venta de terrenos y construcción.

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