Clima agitado espera al papa Francisco en Chile y Perú

El viaje del papa Francisco a Chile y Perú debía poner de relieve los padecimientos de los pueblos indígenas y los problemas que encara el ecosistema de la Amazonia. Pero estos temas están pasando a segundo plano ante el malestar en torno a la débil respuesta de la iglesia católica a las denuncias de abusos sexuales de los curas en esas dos naciones y la agitación política en Perú.

En la víspera del viaje, vándalos tiraron bombas de incendio en tres iglesias de Santiago y advirtieron en un panfleto que “la próxima bomba será en tu sotana”. Fue una amenaza sin precedentes contra el papa, que podría ser blanco de las primeras protestas que le hacen durante un viaje al exterior.

El Vaticano aceptó incluir a Chile en la gira papal a sabiendas de que la iglesia local había perdido mucha de la autoridad moral que se ganó durante la dictadura de Augusto Pinochet, en la que condenó los abusos a los derechos humanos cuando ninguna otra institución se atrevía a hacerlo. Ahora, sin embargo, la iglesia ha sido marginada mayormente, se le critica por estar fuera de tono con la juventud secular de hoy y se cuestiona su manejo de un sonado caso de un cura pedófilo.

En Perú, Francisco esperaba resaltar la necesidad de proteger la Amazonia y sus pueblos nativos. Pero encontrará un clima de agitación, con un presidente que a duras penas evitó un juicio político y que se ve envuelto en un escándalo de corrupción.

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes

Es momento de sentir, nuevamente, la adrenalina. #PonteC7