Lindsay Lohan arremete contra la opinión pública: "A nadie le importó que mi ex me maltratara"

Hace dos semanas, mientras el resto del mundo del entretenimiento se apresuraba a condenar los abusos de poder que durante décadas había infligido el productor Harvey Weinstein en empleadas y compañeras de profesión, la actriz Lindsay Lohan optó por echar mano de sus redes sociales para lamentar públicamente -en un mensaje ya eliminado- que toda la industria se hubiera dando tanta prisa a la hora de repudiarle y abandonarle.

De hecho, la pelirroja se atrevió incluso a juzgar la decisión de la esposa de Weinstein, Georgina Chapman, de desligarse completamente de él -en aquel momento aún no se había anunciando su separación- después de que se convirtiera en el protagonista de uno de los mayores escándalos en la historia de la meca del cine.

"Hola, soy Lindsay Lohan. Estoy en Dubái, en casa, y me siento fatal por Harvey Weinstein ahora mismo; no creo que esté bien todo lo que está sucediendo", afirmaba en un vídeo que compartió en la sección de Stories de su cuenta de Instagram, junto al nombre del denostado empresario rodeado de un halo angelical.

"Me parece que Georgina necesita posicionarse y estar ahí para su marido", añadió, antes de explicar los motivos que le habían llevado a realizar una declaraciones tan controvertidas. "Él nunca me ha hecho daño ni nada parecido. Hemos hecho varios filmes juntos, así que sí que pienso que el resto del mundo tiene que parar ya. Creo que lo que está pasando está mal; así que parad ya".

En aquel momento la controvertida intérprete ya debía prever que ese posicionamiento le haría ganarse un sinfín de críticas.Pero lejos de amedrentarse, Lindsay ha arremetido ahora contra la mayor parte de la opinión pública, para tildarla de hipócrita -según se desprende de sus palabras- por escandalizarse ante los supuestos casos de acoso y las agresiones sexuales cometidas por Weinstein mientras que, meses antes, trataba de manera frívola las acusaciones de malos tratos que ella realizó contra su expareja, el magnate ruso Egor Tarabasov.

"Da igual lo que digan, yo siempre defenderé el empoderamiento de las mujeres; como si a la mayoría de las mujeres de América les importase que mi exprometido abusara de mí... cuando nadie me defendió mientras él abusaba de mí", reza el mensaje que compartió en su Instagram, que poco después sustituyó por otro más políticamente correcto."Da igual lo que digan, yo siempre defenderé el empoderamiento de las mujeres y a las mujeres fuertes. Sé fuerte. El Karma siempre pasa factura".

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