Camila Morrone, la promesa argentina de Hollywood

Muchos la conocen como la novia de Leonardo DiCaprio, pero la crítica empieza también a seguirla de cerca: la argentina Camila Morrone apunta alto en Hollywood, tras su papel como hija de un veterano de guerra en un filme presentado en Cannes.

Morrone desprende una naturalidad característica de sus 21 años y de la ventaja de que por ahora puede pasearse por el Festival de Cannes sin ser automáticamente reconocida. Vestida con un sedoso vestido de flores, contesta a las preguntas en inglés con un pronunciado acento estadounidense para luego cambiar al español como una argentina más.

"Estoy muy orgullosa de ser latina", explica a la AFP esta hija de dos modelos argentinos, que ha vivido casi toda su vida en Hollywood. "Mis padres solo me hablaban en español desde que nací y si les hablaba en inglés tenía un 'time out' (un castigo)".

En Cannes, presenta "Mickey and the bear", ópera prima de la directora estadounidense Annabelle Attanasio. Mostrada en la sección paralela ACID, esta película "indie" sigue a Mickey (Morrone), una adolescente tenaz entregada a ocuparse de su padre, veterano de la guerra de Irak y adicto a los opiáceos. Ambos malviven en una caravana en la paupérrima localidad de Anaconda (Montana).

El Hollywood Reporter saludó su "actuación extraordinaria" y Variety destacó cómo la actriz "lleva hábilmente el filme sobre sus hombros".

Hasta ahora, Morrone había actuado esencialmente en un par de películas ("Death wish", "Never goin' back").

Pese a haber debutado su carrera profesional como modelo, el cine se le apareció desde su infancia como el camino natural a seguir.

Sus padres, Máximo Morrone y Lucila Polak - quien mantuvo una larga relación con Al Pacino, haciendo de Camila su hijastra -, la llevaban a todos sus castings de actuación.

"No tenía niñera, siempre iba con ellos y así empecé a interesarme. Me encantaba estar delante de la cámara y atraer su atención", confiesa.

Y aunque fue a una de las escuelas más famosas del mundo, Beverly Hills 90210, sostiene que su infancia no fue la de una privilegiada. "Mis padres tenían dificultades como actores", "viví en un estudio con mi padre durante años (...) Compartimos cama hasta mis 15 porque no tenía otro lugar donde dormir", recuerda.

Esta relación marcada por las dificultades materiales le permitió meterse en la piel del personaje de Mickey, para el que también engordó y se transformó en una adolescente menos agraciada.

"Quería que me vieran como una chica de una pequeña ciudad, sin maquillaje".

Y es que para Morrone uno de sus mayores retos es sacudirse la imagen de chica guapa.

"Empecé a trabajar como modelo a los 15. Es el mejor empleo para una adolescente, ¡está tan bien pagado comparado con lo que ganaban mis amigas cuidando a niños!".

Pero cuando a los 18 decidió dejar la pasarela y su apartamento en Nueva York para volver a vivir a Los Ángeles con su madre, empezó una "dura transición". "A la gente le cuesta mucho verte de una manera y luego cambiar de prisma".

Pero tiene presente que otras intérpretes lo lograron, como Charlize Theron: "Le costó mucho y nadie la tomó en serio hasta que actuó en 'Monster', cuando engordó e interpretó el papel de su vida", estima.

Por ahora, Morrone busca su nuevo proyecto en el cine y afirma que le encantaría interpretar en español.

"Les digo a mis agentes: ¡por favor búsquenme algo en español! Escuché que está Pedro Almodóvar" en Cannes, en liza por la Palma de Oro, con "Dolor y gloria". "Lo voy a encontrar, voy a ir a su hotel y ¡llamar a su puerta!".

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